Guía de Cultivo de Hongos Mágicos
Paso 1
Retira la tapa: Retira cuidadosamente la tapa del kit de cultivo. Asegúrate de que tus manos estén limpias para evitar la contaminación. Es recomendable lavarte bien las manos o usar guantes estériles.
Llena con agua: Llena el kit de cultivo con agua hasta que esté completamente lleno. Utiliza agua limpia y fría para llenar el kit, asegurándote de que el sustrato esté completamente sumergido.
Vuelve a colocar la tapa: Después de llenar el kit de cultivo con agua, coloca la tapa de forma segura para asegurarte de que no se escape agua durante el periodo de remojo.
Paso 2
Deja que el kit de cultivo se remoje durante 9-12 horas: Este periodo de remojo es crucial para rehidratar el sustrato. Es mejor comenzar este proceso por la tarde para que el kit se remoje durante la noche.
Remojo en lugar frío: Idealmente, coloca el kit de cultivo en el refrigerador para mantener un ambiente constante y fresco durante el remojo. Asegúrate de que la temperatura en el refrigerador esté entre 2-8°C (35-46°F).
Drena el exceso de agua: Después del periodo de remojo, drena todo el exceso de agua del kit. Asegúrate de que el sustrato esté húmedo, pero no empapado.
Enjuaga la tapa: Retira la tapa y enjuágala bajo agua corriente. Límpiala a fondo y guárdala para uso futuro, ya que será necesaria para el siguiente rebrote.
Paso 3
Llena con agua: Llena la bolsa de cultivo con 150 ml de agua. Este agua ayudará a mantener la humedad dentro de la bolsa. Es importante usar agua limpia para evitar introducir contaminantes.
Coloca el kit de cultivo dentro de la bolsa: Coloca cuidadosamente el kit de cultivo dentro de la bolsa con el agua. Asegúrate de que el kit esté estable y que el agua se distribuya uniformemente en el fondo.
Rocía los lados internos de la bolsa: Durante la preparación, rocía una sola vez agua en los lados internos de la bolsa. Esta primera pulverización ayuda a crear un ambiente húmedo, esencial para el proceso de crecimiento.
Paso 4
Mantener la humedad: Mantener el nivel de humedad correcto es crucial. La humedad relativa ideal es entre 85% y 100%. Utiliza un higrómetro para monitorear la humedad dentro de la bolsa y ajústala según sea necesario.
Dobla la parte superior de la bolsa: Dobla la parte superior de la bolsa de cultivo dos veces, aproximadamente 3 cm cada vez. Esto ayuda a asegurar la bolsa y a crear un ambiente controlado.
Asegura con clips: Utiliza clips para asegurar la parte superior doblada de la bolsa. Esto garantiza que la bolsa permanezca cerrada, pero que se pueda abrir fácilmente para la ventilación.
Paso 5
Colocación ideal: Coloca la bolsa en un área bien iluminada que se mantenga cálida, idealmente entre 23-27°C (73-81°F). Asegúrate de que la bolsa reciba luz solar indirecta para evitar el sobrecalentamiento. Una ubicación cerca de una ventana con luz filtrada es ideal, pero evita la luz solar directa ya que puede secar el sustrato y sobrecalentar el kit de cultivo.
Paso 6
Monitoreo de pines: Cuando aparezcan los primeros pines (pequeños brotes de hongos), indica que los hongos están comenzando a crecer. Esto suele ocurrir dentro de 1-2 semanas, dependiendo de la cepa y las condiciones.
Intercambio de aire diario: Abre la bolsa 1-3 veces al día para renovar el aire. Los hongos necesitan oxígeno para crecer adecuadamente, por lo que un intercambio regular de aire fresco es necesario. Esto también ayuda a eliminar cualquier acumulación de CO2 dentro de la bolsa.
Paso 7
Listo para cosechar: En 2-4 semanas, tus hongos estarán listos para cosechar. Monitorea su crecimiento de cerca para determinar el momento óptimo de la cosecha.
Cosecha todos los hongos: Recoge todos los hongos, incluso los más pequeños, justo antes de que los velos debajo de los sombreros comiencen a romperse. Este paso es crucial para asegurarte de cosecharlos en el momento adecuado. Utiliza un cuchillo limpio y afilado o unas tijeras para cortar los hongos en la base.
Manipulación: Manipula los hongos con cuidado durante la cosecha para evitar dañarlos. Usa manos limpias o guantes para mantener la higiene.
Paso 8
Remoja para el siguiente rebrote: Después de la cosecha, remoja nuevamente el kit de cultivo para prepararlo para otro rebrote. Sigue el proceso inicial de remojo para rehidratar el sustrato.
Repite los pasos: Sigue estos 8 pasos nuevamente para cultivar rebrote adicionales. Este kit de cultivo puede producir hasta tres ciclos, permitiendo múltiples cosechas.

Métodos de Secado
Después de cosechar tus hongos, secarlos adecuadamente es esencial para su almacenamiento a largo plazo. Aquí tienes algunos métodos de secado efectivos:
Secado al aire: Extiende los hongos sobre una rejilla de secado limpia o una toalla de papel en un lugar fresco y oscuro con buena circulación de aire. Este método puede tardar varios días, y se deben voltear los hongos regularmente para asegurar un secado uniforme.
Usando un deshidratador de alimentos: Coloca los hongos en las bandejas del deshidratador, asegurándote de que no se toquen entre sí. Configura el deshidratador a una temperatura baja (35-45°C o 95-113°F) y déjalos secar durante 6-12 horas, verificando periódicamente hasta que estén completamente secos y crujientes.
Secado en horno: Coloca los hongos sobre una bandeja para hornear y ajusta el horno a la temperatura más baja posible (preferiblemente por debajo de 50°C o 122°F). Deja la puerta del horno ligeramente abierta para permitir que escape la humedad. Revisa los hongos con frecuencia y dales la vuelta para asegurar un secado uniforme.
Desecante de gel de sílice: Coloca los hongos en un recipiente hermético junto con paquetes de gel de sílice. El gel de sílice absorberá la humedad de los hongos. Este método se utiliza mejor después de un secado parcial con uno de los métodos anteriores.
Los hongos adecuadamente secos deben estar completamente secos y quebradizos. Guárdalos en un recipiente hermético en un lugar fresco y oscuro para mantener su potencia.

Consejos de Almacenamiento
Un almacenamiento adecuado de los hongos secos asegura que conserven su potencia y sean seguros para el consumo. Sigue estos consejos para un almacenamiento óptimo:
Contenedores herméticos: Almacena los hongos secos en contenedores herméticos, como frascos de vidrio con tapas que cierren bien o bolsas selladas al vacío, para evitar la exposición al aire y a la humedad.
Lugar fresco y oscuro: Guarda los contenedores en un lugar fresco y oscuro, como una despensa o armario, lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor. La luz y el calor excesivos pueden degradar la potencia de los hongos.
Paquetes de gel de sílice: Agregar paquetes de gel de sílice al contenedor de almacenamiento puede ayudar a absorber cualquier humedad residual y mantener los hongos secos.
Congelación: Para un almacenamiento a largo plazo, considera congelar los hongos secos. Colócalos en contenedores herméticos aptos para congelador o en bolsas selladas al vacío. La congelación puede ayudar a preservar la potencia de los hongos durante un período prolongado.
Etiquetado: Etiqueta los contenedores de almacenamiento con la fecha de secado y el tipo de hongo para llevar un control de la frescura y la potencia.

Señales de Contaminación
Identificar la contaminación tempranamente es crucial para garantizar una cosecha de hongos saludable. Aquí hay algunas señales a tener en cuenta:
Decoloración: Busca cualquier color inusual en el sustrato o en los hongos, como verde, azul, negro o rosa. Estos colores pueden indicar contaminación por moho o bacterias.
Olores desagradables: Los kits de hongos saludables suelen tener un olor neutro y terroso. Si detectas algún olor agrio, dulce o de otro tipo desagradable, puede indicar contaminación.
Baba o manchas húmedas: El exceso de humedad o las texturas babosas en el sustrato o en los hongos pueden ser una señal de contaminación bacteriana.
Crecimiento inusual: Cualquier patrón de crecimiento anormal, como parches esponjosos o similares al algodón que no sean micelio, puede indicar contaminación por moho.
Si notas alguna de estas señales, es esencial aislar el kit contaminado de los demás para evitar la propagación de la contaminación. En algunos casos, puede ser necesario desechar completamente el kit contaminado para proteger tus otros cultivos.

Consejos para el Cultivo
Para un cultivo exitoso de hongos mágicos, considera estos consejos adicionales para el cultivo:
Limpieza: Lávate siempre las manos y utiliza guantes estériles al manipular el kit de cultivo y los hongos para prevenir la contaminación.
Ambiente constante: Mantén una temperatura y un nivel de humedad estables durante todo el proceso de cultivo. Evita cambios drásticos en el ambiente, ya que esto puede estresar a los hongos.
Luz indirecta: Proporciona luz indirecta a los hongos. La luz solar directa puede ser demasiado intensa y causar que el sustrato se seque.
Monitorea el crecimiento: Revisa regularmente tus hongos para monitorear su crecimiento y asegurarte de que las condiciones se mantengan óptimas. Ajusta la humedad y la temperatura según sea necesario.
Paciencia: El cultivo de hongos puede tomar tiempo. Ten paciencia y evita apresurar el proceso. El cuidado y la atención adecuados darán los mejores resultados.
Intercambio de aire fresco: Ventila regularmente la bolsa de cultivo para asegurarte de que tus hongos reciban suficiente oxígeno y para evitar la acumulación de CO2.
Hidratación: Asegúrate de que el sustrato se mantenga húmedo, pero no encharcado. Una hidratación adecuada es crucial para el crecimiento saludable de los hongos.
Etiquetado y seguimiento: Lleva un diario o registro para hacer un seguimiento del progreso del crecimiento, las condiciones ambientales y cualquier ajuste que realices. Esto te ayudará a perfeccionar tu técnica de cultivo con el tiempo.